Esta semana, la agenda de México estuvo marcada por contrastes: en Jalisco, los productores de agave enfrentan una crisis por incumplimientos de pago en la industria tequilera, mientras que a nivel comercial el país experimentó una transformación radical en su perfil importador, con Taiwán emergiendo como un socio estratégico. Mientras tanto, en el ámbito global, la tensión en Medio Oriente se intensifica con las negociaciones europeas para cruzar el estrecho de Ormuz, y en el sector farmacéutico, México aspira a posicionarse como un jugador relevante en innovación y producción.
Agaveros de Jalisco reclaman falta de pagos en la industria tequilera
Productores de agave en Jalisco denuncian el reiterado incumplimiento de pactos comerciales y la falta de pagos en la industria tequilera, donde predominan empresas trasnacionales. René Beas Jiménez, presidente del Consejo Nacional de Productores de Agave Azul, advierte que el exceso de producción y el abaratamiento de la materia prima, impulsados por la siembra directa de las destilerías, han generado una grave crisis. El gremio exige que se les permita comprar la planta a un precio que cubra sus costos y el cese de intermediarios, conocido como coyotes, tal como se comprometió el gobernador Pablo Lemus en un pacto firmado entre 2024 y 2025. Sin embargo, las empresas tequileras han incumplido ese acuerdo en menos de un año, dejando a los agricultores sin los pagos por la jima de plantas de ciclos anteriores. (La Jornada)
México quiere jugar en la primera división farmacéutica
México comienza a ser visto por las grandes farmacéuticas no solo como un mercado de consumo, sino como un posible actor estratégico en investigación, producción e innovación. Daniel Londero, director general de Bayer Pharma México, señaló que la competencia global por atraer inversión se da entre países, y que México compite en velocidad regulatoria y condiciones para el desarrollo de nuevas moléculas. Aunque el país ha estado limitado por la burocracia y la incertidumbre, el cambio de perspectiva podría abrir la puerta a que compañías globales decidan instalar producción y desarrollo clínico en territorio mexicano. (El Financiero)
Estos acontecimientos reflejan una semana de desafíos internos y oportunidades geopolíticas para México.
Taiwán e IA transforman el perfil importador desde Asia
Las importaciones de México desde Taiwán se multiplicaron 283 por ciento durante el primer trimestre de 2026, al pasar de 5,028 millones de dólares a 19,266 millones en el mismo periodo del año previo. Según cifras del Banco de México, este fenómeno reconfiguró el mapa de proveeduría, colocando a la isla asiática como el tercer socio comercial del país, por encima de toda la Unión Europea. Aunque China continúa como el principal abastecedor con 31,695 millones de dólares, su crecimiento fue de apenas 4.4 por ciento, mientras Taiwán casi cuadruplicó su participación. Otros países del Sudeste Asiático, como Malasia, Tailandia y Singapur, también mostraron avances, aunque de menor magnitud. (La Jornada)
Europeos negocian con Teherán permisos para cruzar Ormuz
Varios países europeos están negociando con Irán para obtener autorización que les permita cruzar el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el tránsito de petróleo que permanece bloqueada desde el inicio de la guerra en Medio Oriente. La televisión estatal iraní informó que, tras el paso de barcos de China, Japón y Pakistán, ahora hay europeos dialogando con la marina de los Guardianes de la Revolución. Teherán ha implementado un mecanismo profesional de gestión del tráfico en el estrecho, que otorgará beneficios a los barcos comerciales y las partes que cooperen con Irán, quienes deberán pagar las tasas correspondientes por los servicios prestados. (La Jornada)