La última semana del año y el inicio de 2026 han estado marcados por importantes movimientos en la política comercial de México, con un claro enfoque en redefinir su relación con China y fortalecer la producción nacional. La entrada en vigor de nuevos aranceles a productos de países sin tratados comerciales, principalmente asiáticos, busca nivelar el campo de juego para la industria local y alinearse con las presiones del entorno geopolítico. Paralelamente, el dinamismo de las exportaciones manufactureras, impulsadas por el nearshoring, está poniendo a prueba la capacidad de la infraestructura logística del país. Estos ajustes ocurren en un contexto regional donde Latinoamérica lucha por defenderse de las importaciones siderúrgicas subsidiadas de China, y en un escenario global donde la continuidad de acuerdos como el T-MEC enfrenta incertidumbre ante la política arancelaria de Estados Unidos.
Las lecciones de 2025 que México no puede darse el lujo de ignorar
El año 2025 confirmó que el modelo de crecimiento basado únicamente en la estabilidad macroeconómica ya no es suficiente para México, ya que no se tradujo en dinamismo económico ni en empleos de calidad suficientes. La primera lección es que, sin inversión sostenida y aumentos claros de productividad, la estabilidad se convierte en una administración ordenada del estancamiento, dejando al país vulnerable a los ciclos globales. La segunda lección se centra en el nearshoring, donde si bien México está bien posicionado geográficamente, se confirmó que capturar estas inversiones requiere mucho más que ubicación; es necesario resolver problemas estructurales en infraestructura, energía, seguridad y capital humano. Ignorar estas señales y no actuar sobre los cuellos de botella internos representaría un error estratégico de cara a 2030, desperdiciando una oportunidad histórica para transformar la base productiva del país. (El Financiero)
Industria del acero en Latinoamérica pierde fuerza ante China
Un informe del Instituto Latinoamericano del Fierro y el Acero (Alacero) advierte que la región responde con lentitud y poca variedad de instrumentos frente al rápido crecimiento de las exportaciones siderúrgicas de China, las cuales son subsidiadas y provienen de un sector con exceso de capacidad. Esto ha resultado en una pérdida de participación de la industria local en su propio mercado. El estudio detalla que, entre 2010 y 2023, más de la mitad del incremento en la demanda de acero en Latinoamérica fue capturada por productos chinos. A diferencia de lo ocurrido en Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, que lograron aislarse del avance chino mediante una combinación ágil de medidas comerciales, la reacción latinoamericana ha sido insuficiente. El 93% de las medidas de defensa comercial en la región se dieron en el ámbito de empresas contra empresas, principalmente a través de investigaciones antidumping concentradas en México y Brasil. Además, estos procesos son más lentos que el promedio mundial y otros instrumentos, como los derechos compensatorios o las salvaguardias, son escasamente utilizados, dejando a la industria regional en desventaja. (Grupo Milenio)
Exportar sin ‘colapsar’: el crecimiento de las manufacturas exige a la logística
Las exportaciones mexicanas, impulsadas principalmente por las manufacturas que crecieron un 7.2% en la primera mitad de 2025, están ejerciendo una presión silenciosa pero significativa sobre la infraestructura logística del país. Sectores como el equipo de cómputo y componentes electrónicos, con un crecimiento del 51.4%, y otros intensivos en volumen como muebles y papel, están escalando operaciones a una velocidad que el ecosistema logístico no está preparado para absorber con la misma rapidez. Este éxito económico revela una tensión sistémica, donde los saltos en volúmenes de exportación tienen implicaciones directas en los tiempos de tránsito, la disponibilidad de transporte y el cumplimiento de normativas internacionales. La logística estándar ya no es suficiente, exigiendo ahora soluciones hiperpersonalizadas, digitales y flexibles para evitar cuellos de botella que puedan colapsar las cadenas de suministro y poner en riesgo el dinamismo comercial alcanzado. (El Financiero)
2026: ¿Adiós al T-MEC?
La nueva política arancelaria de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump podría llevar al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) a una fase de revisión e incluso a una renegociación, ya que el expresidente ha manifestado públicamente su intención de no suscribirlo. El acuerdo, que genera un intercambio de 31 billones de dólares donde el 95% corresponde a Estados Unidos, nació de una renegociación en 2018 que incluyó una cláusula de revisión periódica con la intención explícita de modificarlo o salir del mismo. A lo largo de 25 años, su predecesor, el TLCAN, persistió sin cambios y perdió apoyo político, especialmente en Estados Unidos, donde la narrativa de beneficios mutuos no se cumplió completamente. El T-MEC buscó modificar reglas de origen para incentivar más contenido regional, pero ahora se enfrenta a la incertidumbre de una posible reconfiguración o salida impulsada por la agenda comercial estadounidense. (El Economista)
Sin aranceles y con nearshoring, México sostuvo el optimismo en 2025: TMF
Los mercados financieros en México registraron sólidas ganancias en 2025, impulsadas por la sorpresiva ausencia de medidas arancelarias por parte de Estados Unidos contra el país y una mayor confianza de los inversionistas. A pesar de las expectativas de un año retador tras la victoria electoral de Donald Trump, México concluyó el año bien librado en términos comerciales. Analistas señalan que, para mantener un equilibrio comercial sostenible, es clave que los gobiernos busquen que sus países sean lugares menos complejos para los negocios, lo que habría impulsado acuerdos temporales. Este escenario, sumado al fenómeno del nearshoring, generó un ambiente de optimismo. Sin embargo, se advierte que la falta de certeza crea volatilidad compleja para planes a largo plazo, por lo que en 2026 los riesgos comerciales deberán ser gestionados como oportunidades para mantener la estabilidad alcanzada. (El Economista)
Entran en vigor los aranceles de México a productos de China y otros países sin acuerdos comerciales
Los aranceles impuestos por México a la importación de varios productos desde China y otros países con los que no tiene un tratado comercial entraron en vigor el 1 de enero de 2026. Los gravámenes, aprobados por el Congreso en diciembre de 2025, están dirigidos a diversos sectores con importante presencia de importaciones chinas, como calzado, automotriz, textil y juguetes. Por ejemplo, en 2024, el 41.5% de las importaciones de calzado de México tuvieron origen en China, y ahora enfrentarán aranceles entre 25% y 35%. Analistas han interpretado esta medida como un alineamiento con Estados Unidos, el mayor socio comercial de México, en el contexto de la próxima revisión del T-MEC. La decisión se da en un año marcado por la guerra comercial iniciada por el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha amenazado a México con aranceles desde su regreso a la Casa Blanca. (El Economista)
¿Qué productos tendrán aranceles más altos en 2026?
México aplicará desde el 1 de enero de 2026 nuevos aranceles de hasta 50% a productos provenientes de China y de países con los que no tiene tratados de libre comercio, principalmente asiáticos. El decreto, publicado en el Diario Oficial de la Federación, establece que la Secretaría de Economía podrá implementar mecanismos para garantizar el abasto de insumos en condiciones competitivas. Entre los artículos de uso cotidiano que verán incrementos se encuentran playeras, pantalones, calzado, juguetes, bicicletas y vehículos de motor, con alzas que van del 30% al 50%. El gobierno ha afirmado que la medida busca fortalecer la producción nacional y abordar desequilibrios comerciales, sin estar dirigida a ningún país en particular. No obstante, analistas y el sector privado sostienen que los objetivos más importantes son apaciguar las presiones comerciales de Estados Unidos y proteger a la industria local de la competencia desleal. (El Economista)
China aplicará arancel adicional del 55% a importaciones de carne sudamericana
El Ministerio de Comercio de China anunció que, a partir del 1 de enero de 2026, impondrá aranceles adicionales del 55% a las importaciones de carne vacuna de países como Brasil, Argentina, Uruguay o Estados Unidos que superen cierta cantidad. Esta medida representa una escalada en las tensiones comerciales globales y muestra cómo las principales economías están utilizando instrumentos arancelarios de manera recíproca. La decisión afecta directamente a importantes exportadores de carne de América del Sur, sector que ya enfrenta desafíos en los mercados internacionales. Esta acción por parte de China se enmarca en un contexto de creciente proteccionismo y ajustes en las políticas comerciales a nivel mundial, reflejando una dinámica donde las barreras arancelarias se convierten en una herramienta común de negociación y defensa de los intereses económicos nacionales. (El Economista)
Prevén mayor “ánimo industrial” con aranceles a productos asiáticos
El presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Alejandro Malagón, sostuvo que el ánimo industrial es ahora de mayor confianza debido a la entrada en vigor de los aranceles a productos asiáticos. Señaló que plantas que estaban cerradas empiezan a evaluar su reapertura, ya que la medida nivela el campo de juego frente a importaciones desleales. Puso como ejemplo el caso de las playeras procedentes de China, que ingresaban bajo regímenes temporales pero luego se comercializaban en el mercado interno a precios hasta un 35% más bajos que el producto nacional, generando competencia desleal. La Secretaría de Economía destacó que la aplicación de aranceles entre 5% y 50% busca proteger a los sectores estratégicos nacionales y fomentar la inversión. Esta medida ha generado expectativas positivas en el sector manufacturero, que anticipa una recuperación de espacio en el mercado doméstico. (El Economista).